miércoles, 10 de julio de 2013

Los estereotipos en la comunicación



Sofia Estanga Burgos

Es preciso, en primer lugar, definir el término estereotipo. El mismo hace referencia a al conjunto de ideas que una sociedad obtiene a partir de las normas o patrones culturales previamente establecidos. La acción de estereotipar es fijar de manera permanente y de identificar lo estereotipado como el seguimiento de un modelo preestablecido, conocido y formalizado.
 
Los estereotipos sociales son generalizaciones que pertenecen al imaginario colectivo y se nos presentan como la pura realidad objetiva e incuestionable ya que están vinculados a la estructura social y obviamente transcienden así a la sociedad.

Es debido a estos estereotipos, que siempre han existido desigualdades respecto a las aptitudes laborales en hombres y mujeres, aunque en la actualidad la situación se ha modificado.

Años anteriores era resultaba poco frecuente e incluso extraño ver en la televisión o escuchar en radio a una mujer, porque es trabajo de Periodista o Comunicador Social, estaba asociado con el género masculino. 

Las elites del periodismo y la comunicación siguen perteneciendo principalmente a los hombres lo que contribuye a reforzar los estereotipos de género en nuestra sociedad. Así como las principales fuentes de información también siguen siendo masculinas: ministros, dirigentes políticos y sindicales, portavoces.

De este modo, se puede afirmar que los medios de comunicación no podrán reflejar toda la riqueza informativa y de matices que hay en nuestras sociedades hasta que las mujeres no tengan también a ellos de igual forma que los hombres.

Todos tenemos derecho a estar informados



 Sofia Estanga Burgos

Hoy en día es muy común escuchar acerca del derecho a la información, pero ¿realmente
sabemos lo que significa eso? El derecho a la información comprende una serie de derechos y libertades reconocidos internacionalmente y que su evolución se puede considerar de la siguiente manera: como un primer círculo cuyo contenido es la libertad de pensamiento; un segundo círculo que engloba al primero y que contiene la libertad de expresión, un tercer círculo con la libertad de prensa, y un cuarto círculo, más amplio, que engloba a los otros tres y que es, finalmente, el derecho a la información.